Con desencia oportuna a veces
suelo esperar el camión de las doce, me siento en el sillón que esta perdiendo
la comodidad a causa de su excesivo uso, trato de desenredar los cables
completamente amarrados de mi reproductor, mientras pienso: ¿será que nuestra
generación esta condenada a la frivolidad y que por ello cada vez se hagan
audifonos mas grandes como barrera de “no me interesa escuchar mas allá de mis
audifonos”, o será que la música contemporánea cada vez es mejor? No lo se, en
todo caso me pronuncio a favor del primer punto, probablemente sea un
anacrónico en cuestión musical, pero sinceramente es un echo que me tiene muy
sin cuidado, acepto que a veces me es difícil encontrar alguna canción que
pueda catalogar como buena, pero de eso sinceramente no quiero hablar. Sucede
que en una de mis esperas desenrrollando el problemático cable blanco mientras
pensaba en la frivolidad, sentí alguna mirada inoportuna de ocación, levante la
vista y mire un enorme trasero usando unos jeans azules, el torso desnudo
abrazado a un tipo sin camisa que usaba
el mismo color de jeans, ambos atleticos, vigorosos , ella con unos delirantes
ojos cafe claro como uno se imagina que
debe ser el fondo vidrioso de una buena cerveza, el cabello casi le llegaba a
la cintura desnuda, los labios pintados, la rebeldia en su rostro, a el no le
tome importancia, en conjunto eran un par de leones encerrados en un
espectacular el cual había cumplido con su misión mercadológica: llamar mi
atención, gire la cabeza para intentar mirar el camión que se acercaba, era el
mio, deje al par de fieros en su lugar y me marche a casa....
Nunca me ha gustado el sonido de
la maquina en el trabajo, es envolvente, se de buena fuente que somos varios los
contaminados por el ruido, a Esteban Ruíz, el hijo de doña Mary, mi vecina,
tuvieron que ponerle uno de esos aparatos que volteas a ver aunque no quieras,
no pudo volver al trabajo por el daño, la empresa como siempre no lo apoyo,
supe también que ahora se dedica a organizar mitotes para con la empresa, hay
algunos abogados carroñeros y compañeros corridos que estan en su causa, no me
ha dado mucho para pensar, tengo un trabajo de 11 a 11 y el cansancio no es
buen acompañante de las neuronas, sobre
todo en temas relacionados con el trabajo, ayer por la tarde volví a mirar el
espectacular con su pequeño mundo silvestre representado por dos individuos “la
belleza occidental”, la rebeldía, sus ojos...sus ojos.
Los días soleados son terriblemente pésimos, agoviadores, el olor a comida
podrida abarrota el lugar de trabajo, es un buen llamado a las ratas que
pululán sin miedo y se regocijan en el producto que hacemos, me pregunto que
clase de persona comprara esta porquería para consumirla, ayer se corrieron las
voces de recorte de personal, todo ocacionado por el famosos Esteban, y es que
eran ya muchos lo que empataban con sus ideas, desde aquí imagino que deben ser
tipos con mediana solvencia económica o con muchos pantalones, mira que querer
quedarse sin trabajo de un momento a otro, en fin, supongo que no me va a
llegar a mi, tengo la renta en puerta, compré hace poco una pantalla y siento
que me quedo sin ropa, lo bueno es que aun estoy soltero, como quiera podría
salirme y buscar un lugar mas barato, dejar de pagar mi plan del celular y sobre
todo mirar menos televisión, pero trabajo para pagar mi comodidad, ¿no?...
Llevo ya dos días sin trabajar,
estalló la huelga, espero que algun bando me hable, estoy interesado seriamente
en platicar con el que creo sera el ganador (el de Esteban no por supuesto),
asi que me permití dejarle mi número a Lucila, la recepsionista del licenciado
Virlo, esta mañana me he puesto a pensar en mi pasado, cuando era un joven “clase-mediero”
enojado con medio mundo, con la burguesía, con los monopolios, con la iglesia,
los partidos políticos, mis padres y sus dobles moralidades, con la endeble
escuela, con todo lo que me pareciera “figura de autoridad”, con el
capitalismo, sobre todo lo ultimo, era un idiota verdaderamente, nisiquiera
sabia a que se referia, no sabia de eso ni “J”, ¡pero como pasa el tiempo!,
ahora como dicen: “he sentado cabeza”, espero que el problema acabe pronto, hay
cosas que tengo que pagar, no quiero ser un sangano deletreando huelgas, soy un
obrero comprometido y responsable, no un arguendero metiche.
Ayer me encontre a doña Mari, lleva ya dos meses sin encontrar a Esteban,
regrese al trabajo, aun con desencia oportuna a veces suelo esperar el camión
de las doce, me siento en el sillón que esta perdiendo la comodidad a causa de
su excesivo uso, trato de desenredar los cables completamente amarrados de mi
reproductor, compré un nuevo celular, la empresa marcha bien, los huelguistas
estan de vuelta en el trabajo (los buenos responsables), los revoltosos quien
sabe, la rebeldía sigue estando en un espectacular que anuncia un nuevo modelo
de jeans, con Miranda Kerr creo...todo ha vuelto a la normalidad.