No es por el
frío de esta noche serena,
no es por él, que se duermen mis pies y manos.
no es por él, que se duermen mis pies y manos.
Entonces,
antes de que se duerman mis neuronas empiezo…
Es más fácil hablar de dos, mirarse mutuamente,
decir,es más fácil porque si implica distancia te acercan las palabras,
porque si implica terror, lo arregla un abrazo,
porque si implica tristeza, existen los besos y las caricias.
Pero es difícil hablar de más, no sé si veinte o cuarenta y tres o mil cien.
Porque aquí nos agarran (ya no a dos) desprevenidos, con sorpresa.
Y nos agarró fuerte la desesperación, la amargura, la impotencia,
después llego la ignorancia y confusión con una antena de bandera,
y todo el mundo corrió a todos lados, a tratar de guarecerse,
las balas de verborrea, la demagogia empleando sus trajes y corbatas,
pero también la indiferencia, y esta desorganiza, desordena.
Leamos, seamos conscientes, apaguemos el aparato, demos más abrazos,
movamos las manos, amemos nuestro trabajo, nuestra cultura.
¿Desvarió? Probablemente si…
No es por el frío de esta noche serena,
no es por él, que se duermen mis pies y manos.
En definitiva es mejor perder las neuronas por el frió que por el tedio, que por el miedo...
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