sábado, 31 de agosto de 2013

Pao (el de mis vacaciones)


Se escucha un sonido fuera de una casa, un par de jóvenes con mochilas aguardan a que alguien en la casa responda al sonido (el chiflido de uno de ellos), sin resultados los dos jóvenes entran al domicilio y encuentran a un tipo de la misma edad promedio tumbado en un sillón con unos audífonos puestos, el sonido aún se pude percibir fuera de ellos, el tipo sostiene una pipa de color café y nota con alegría la llegada de los dos del chiflido, acto seguido se quita los audífonos y los saluda con efusividad, sin mucho el tipo se pone de pie, cruza algunas palabras de protocolo y se mete a una habitación que le aguarda unos metros a la izquierda, sale con una cartera y una mochila a la sala donde los otros dos lo esperan y salen del domicilio:
-Los días de Sodoma y Gomorra Miguel-dice el tipo del chiflido- eso estamos verdaderamente viviendo.
- Un viernes común y corriente, nada más- responde Miguel.
A lo largo de la carretera observan montones de jóvenes que oscilan entre la misma edad, todos, por lo menos la gran mayoría, usan mochilas, cargan cartones de cerveza, botellas de tequila, whisky, vodka, etc. Observan a mujeres y hombres desfilar con sonrisas hambrientas de vivencia, la camaradería y las hormonas a mil se respiran en el ambiente, el sol los mira con la misma monotonía, severo, como si hiciera de cuenta que no es un viernes diferente. Los jóvenes paran en un lugar donde les ofrecen alcohol y cigarros, ellos niegan con la cabeza y caminan, compran varios red bull y salen del lugar caminando bastante rápido.  Miguel (el tipo del sillón) dice:
- ¿No te encanta el olor de la atmósfera?
-¿Cerveza, orines, cigarro y loción barata?- contesta  Rigo (el tipo del chiflido)
- No exactamente,  me refiero al aroma que da el porvenir inmediato, ese que te deja con cierto estupor en la cabeza, muchachas con las pestañas postizas sonriendo toda la tarde, evitando ser descubiertas cuando van al baño completamente ebrias, tipos hablando de sus conquistas en la cama y de su forma de beber, platicas de un país que se va al carajo mientras la mayoría cree tener la razón respecto a algún plan del gobierno, programas de televisión que tratan de tapar los movimientos sucesivos, las pastillas que compramos hace un par de días, la idea de tener que encontrármela.
- Y nací para poeta- contesta Joel  (el otro tipo), dame una de esas.
En una especie de video que pasa lento los tres tipos entran a un cuarto pequeño, sentados escuchan música encimando las palabras que decía el otro mientras charlan.
-¿aún la piensas? –pregunta Joel
- Cada día de mi vida- contesta Rigo.
- En mi estado creo que la he matado
- Siempre sucede, por lo menos en tu estado.
-Sucede que entro en su habitación y la observo, usando su pijama color rosa, mirándome con sus ojos seductores mientras mi cara se transforma y la veo con una especie de rayos equis, observo sus dolores, sus sueños rotos, sus ilusiones, observo como me miraba con tristeza y me respondo un ¿Por qué? Hueco y vacío, hago que se saque el pantalón, observo sus piernas que siempre me hicieron derretir, me pierdo entre el frio de sus nalgas, le susurro un “Paola, aún sigo aquí”, paso mi mano por su cara y su mano alcanza un cinturón que amarra posteriormente a un costado de la cama, se sienta mientras se acomoda un cinturón en el cuello, siente como los pezones se van poniendo erectos a causa de la excitación que esto le provoca, sienta su corazón latiendo muy rápido mientras su mano no puede dejar de apretar el cinturón, se recuerda de niña, observa sus placeres, a los tipos que odio tener encima copulando, a su madre, a su padre, aniquila sus odios, enaltece sus amores, me recuerda a mí, a él, a alguien más, todo esto mientras en un cenit de extremos cae completamente inconsciente, para quedar sin respirar poco después.
- Y muere- complementa Miguel, caray usaré esta técnica, aunque tengo que admitir que solo las odio.
El celular de Rigo suena. –La mamá de Pao- susurra. Rigo sale de la habitación para evitar que el volumen de la música baje y la conversación termine, cuando entra sus dos compañeros lo ven con la cara bastante desencajada, el  los mira y dice:

-Paola está muerta, se ha suicidado.

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